Noosa y Fraser Island
El día 24 justo al salir de trabajar me dirigí al aeropuerto para coger un avión hasta Brisbane. Allí me esperaba Víctor con el coche que nos acompañaría todas las vacaciones: el Toyota Land Cruiser.

En el apartamento de Noosa nos recibieron Eva, María y Ángela con una comida minuciosamente elaborada. Consistía en unas tortillas de patatas al estilo Rubiños que estaban deliciosas, pan con tomate y jamón diseñado por Eva acompañado de unos pinchos de tomate y mozzarella y la decoración dirigida por Ángela. Comimos, bailamos, charlamos y sobre todo nos divertimos mucho esta nochebuena tan especial.

Nos pasamos allí dos días tumbados en el jacuzzi, la playa y comiendo buenos manjares para intentar no hechar de menos las tradiciones de casa…conseguimos relajarons del todo.

Fueron unos días de ensueño.
De allí con nuestro cochecito fuimos hasta Rainbow beach donde cogimos un ferri hasta Fraser Island. Allí empezaba nuestra aventura.

Sólo llegar nos encontramos un dingo(un especie que parece un perro pero es similar a los lobos). Estuvimos haciendo ralis por la arena hasta que decidimos buscar un camping por el interior y se nos empezó a encallar el coche.

Formamos un equipo de rescate perfecto: que se encalla, pos salimos del coche, allanamos la arena, quitamos los obstáculos de delante de las ruedas y Víctor con mucho cuidado conseguía sacar el coche de todos los problemas.
El primer día por la noche tuvimos un problemilla tan grande que tuvimos que bajar e ir andando un quilómetro de noche por la arena. Estábamos un poco cagas de miedo con tantos animales sueltos, pero tras saltar una valla electrificada conseguimos llegar y dormir en un camping cercado.

Los días nos pasaron volando. Disfrutamos de una mañana en el fabuloso lago Mackenzie.


Hicimos excursiones varias para ver todo lo posible de la isla. Nuestro conductor intentaba no marearnos mucho aunque a veces era inevitable. Vimos un barco hundido en Mahone beah.

Seguidamente fuimos hasta Indian Head donde pudimos contemplar de unas vistas magníficas a parte de ver un tiburón nadando libremente por aguas australianas.
El último día para despedirnos fuimos al lago Wabby donde pudimos contemplar la inmensidad de las dunas de Fraser Island.

Es un sitio único en el mundo. Precioso.
Andrew @ December 31, 2008