Paella en casa de Ana Manero
El domingo es un gran día, y más si hace sol. Es una buena manera de acabar de aprovechar el fin de semana. Nos vinieron a buscar Carlos y Marc a casa. Cargamos la paella, el paellero y la bombona de butano y nos metimos dentro del coche compartiendo asiento con unas guitarras.
Fuimos al centro, para que Carlos se comprara su gran guitarra. Ahora que la tiene tendrá que ponerse en serio a dar clases, porque ese instrumento no se puede quedar en casa.
De allí ya fuimos a casa de Ana. En el techo de la casa, tiene una zona comunitaria con piscina y jacuzzi donde nos metimos nada más llegar. Las vistas del tejado son impresionantes, aunque no se vea la opera se puede contemplar gran parte de la ciudad.

Yo por supuesto me tire de cabeza al jacuzzi, donde me estuve relajando un buen rato.


Después de jugar un rato a balonmano, fuimos a la zona de la barbacoa a hacer el aperitivo con vinito, cervecita, patatuelas y unas aceitunas.

Poco a poco fuimos preparando los ingredientes para la paella. Cortamos la cebolla, el pimiento, las judías, rallamos el tomate… y cuando todo estaba a punto Inaki y yo nos pusimos manos a la obra a trabajar.
Entre los conocimientos de ambos elaboramos una paella muy muy internacional, y empleo este adjetivo porque realmente nunca había hecho una paella con los siguientes ingredientes: sopa de pescado comprada en un chino ( que le dio un sabor muy oriental, obviamente), guisantes, judías, espárragos de bote, zanahoria, pechugas de pollo, butifarra picante…y no continúo porque ya os podéis imaginar el resto.

Enfin, lo que cuenta es que lo hicimos lo mejor que pudimos y nos quedó muy rica. Todo el mundo estaba muy contento y se la comió a gusto, así que triumfamos. Conocimos a bastante gente, amigos suyos del trabajo, nuevos espanoles…y se nos pasó el día volando.

Después de limpiar bien la paella, rollo Villarriba y villabajo, la metimos de nuevo en el coche y nos fuimos pa casa. Antes, pero recogimos a otro chico con su respectiva guitarra para venir a casa a tocar. Un chico muy muy majo!


Andrew @ March 16, 2009
ese instrumento no se puede quedar en casa Eso mismo pienso yo cada vez que me da pereza salir un sábado.
Peazo de choza que tiene el colega ¿que no? ¡La ostia!
Buena pinta tenía la paella, sí señor
Jajajajaja No podía faltar el comentario del Có! Qué grande jaja
La verdad es que fue un buen domingo y aunque la paella fuese poco convencional estaba bien rica!