Las Olgas
Después de una excursión por el Uluru nos dirigimos hacia las Olgas, a unos 30km de la piedra sagrada en el interior del mismo parque natural.
Comimos allí acompanados de las moscas una vez más. Después de hacer la digestión, los que seguíamos con ganas de explorar el desierto nos adentramos en la excursión.

Al empezar el track vimos que un cartel nos comunicaba que la estaba cerrado por la previsión de las altas temperaturas que se preveían, más de 36grados.

Empezamos a andar con mucha energía. Es verdad que hacía mucho calor, pero el paisaje era tan espectacular que nada nos impedía seguir adelante. Habíamos quedado que haríamos la primera parte del track, pero al llegar a la senal nos paramos y decidimos seguir un poquito más.

Subidas, bajadas y mucho mucho calor. De repente nos encontramos una fuente donde nos pudimos refrescar y rellenar las botellas de agua. Era como si volviéramos a nacer. Cogimos fuerzas y seguimos adelante.

Al llegar a este punto había dos posibilidades: segui adelante hacia el valle encantado (como decía Marta) o dar media vuelta y hacer el camino al revés. No sabíamos que no íbamos a encontrar, pero Víctor y yo decidimos seguir. Sin saber adónde íbamos empezamos a andar con buenas previsiones de agua. Al final los dos caminos eran muy similares, uno hacía un loop y el otro daba media vuelta.
Andando solos por el valle descubrimos la inmensidad del desierto. Ni un ruido, mucha extensión y una tierra extremadamente roja salpicada por una vegetación amarillenta que pedía ser regada.
Andrew @ March 30, 2009